PARA MI MINDFULNESS ES...

Si entrenas el cuerpo, por qué no también la mente...

29/04/2018 / Sin comentarios

¿Cuándo acudes al gimnasio para entrenar o realizas tu actividad física preferida, con qué intención lo haces? Supongo que si haces deporte y estás leyendo este blog, es que tienes cierto interés en cuidar tu aspecto físico y conseguir los beneficios que hacer ejercicio conlleva: sentirse más vital, con más energía, estar más bello (estéticamente hablando), poder sentir la realización del cuerpo, moverlo para lo que fue creado… ¿Voy bien encaminada?

Ahora te planteo la siguiente pregunta: ¿Queremos  ser personas eficaces, brillantes, más amables con nosotros mismos y con los demás? ¿Estar a gusto y en paz?

Se puede:

ENTRENANDO LA MENTE.

Ya lo decía el sabio médico español Ramón y Cajal: “Todo hombre, si se lo propone, puede ser el escultor de su propio cerebro”.

De la misma manera que entrenamos el cuerpo con fitness, corriendo, montando en bici, nadando … o cualquier otra disciplina que se te ocurra para estar mejor y ser físicamente más potentes y fuertes ¿Acaso la mente es un ente independiente? ¿No hay relación posible entre las sensaciones físicas, la respiración, los pensamientos y las emociones?

Tal vez, si me paro un poco, me puedo dar cuenta de cómo se me cierra la boca del estómago cuando tengo miedo o como se me acelera el pulso cuando me enfado... ¿Entonces? Existe un remedio universal para un mal universal: el sufrimiento. Entrenar la mente a través de distintas técnicas meditativas, pueden suponer la curación esencial del sufrimiento humano, a través de la observación y la experiencia directa de la realidad.

Sin caer en misticismos, fantasías "vendehumos" y, ni mucho menos, creerme en el lado de la verdad más absoluta, sí he de decir que tras indagar y profundizar en lo que es la meditación desde hace casi cinco años, se ha abierto ante mí una nueva manera de relacionarme con la realidad, con la vida, con el presente... una manera muy diferente a cómo me habían enseñado.

Desde entonces practico a diario meditación, cultivando la actitud de tomar la vida con calma, enfocada “aquí y ahora”, observando que este camino es finito, que solo lo recorreré una vez y que , definitivamente, lo quiero hacer de la manera más satisfactoria y plena posible.

Todo este entrenamiento solo se sostiene por la intención y la motivación íntima de cada uno. Los "obstáculos" que se encuentran durante la práctica solo pueden sobrellevarse si hay una profunda confianza y determinación en lo que se está haciendo. Así que no importa mucho lo que te pueda contar sobre los enormes beneficios que tiene meditar o practicar mindfulness, porque es una práctica de experiencia directa, de observación, de auto indagación...

Una vez me pusieron este ejemplo que me gustó: igual que cuando vamos a un restaurante y el camarero nos “canta” el menú, no por ello saboreamos los platos ni nos nutrimos de los alimentos solo por escucharle. Más o menos podría ser igual que, por mucho que yo te “cante” los enormes beneficios que estoy sintiendo con la meditación, no por ello vas a sentirlos tú, deberás practicar para experimentarlos.

La meditación engloba muchas técnicas de muchas épocas y tradiciones. Lejos de promover la lucha por dejar la mente en blanco, la desconexión, la evasión y la huida de la realidad, es más bien todo lo contrario: se trata de aprender a estar con todo lo que aparece, momento a momento.

Desde hace algún tiempo venimos escuchando con fuerza el término MINDFULNESS y las innumerables aplicaciones que están teniendo en el campo de la psicología, la medicina, el deporte o la alimentación. Pero me encuentro con otra corriente paralela de desinformación al respecto debido, posiblemente, a la tendencia innata del mercado de consumo a instrumentalizar y hacer un producto de todo lo que surge como una novedad con la que poder hacer dinero.

No me andaré con dogmatismos: siendo perfectamente consciente del mundo moderno, tecnológico y capitalista en el que vivimos, algo que no está reñido con aprender a cómo vivir mejor y en paz, pero sí con no ser honrados con respecto a la publicidad con la que se promociona y se difunde la práctica de mindfulness en algunos medios, casi como el elixir de la felicidad y la solución a todos nuestros problemas. 


¿Qué es la Atención Plena / Mindfulness?

Es una capacidad de la mente que tenemos absolutamente TODOS los seres humanos. Mindfulness ha sido descrito como un proceso de mantener cierto tipo de Atención especial a la experiencia presente, momento a momento, sin juicio y con aceptación.

Ahí es nada…

¿Y para qué es esto importante en la vida de las personas?

Hoy en día, uno de los mayores y más peligrosos males que sufre la humanidad es el estrés. A diario nos vemos sometidos a multitud de estímulos visuales, sonoros... poco a poco, nos vamos llenando de tareas, de necesidades, de obligaciones y de compromisos. No terminamos una tarea cuando ya estamos en la siguiente, lo que va llenando la mente de pensamientos y emociones que cuando llega a un punto de saturación, no sabe bien ni cómo manejar la propia vida y se producen esos estados de ansiedad o estrés. Hasta ir a comprar unos calcetines o llamar a un familiar, pueden se momentos de profundo agobio total.

En una sociedad multitarea que cada vez exige más de nosotros, entrenar la Atención Plena (Mindfulness) puede ser un camino para encontrar paz y alegría, ayudándonos a diferenciar lo que es importante de lo que no lo es.

 

¿En qué consiste el entrenamiento de la Atención Plena?

La Atención Plena es un estado de conciencia en la experiencia presente, con aceptación radical, libre de todo control y juicio de valor. La capacidad de crear estados de Mindfulness es posible a través del entrenamiento y la práctica meditativa.

Si has leído hasta aquí, he de suponer que el tema es de tu interés, que estás buscando respuestas a muchas preguntas que hasta el momento no has tenido. Desde mi experiencia personal, y estoy en el principio, lo veía como un nuevo método de autoayuda lleno de palabrería barata. Sin embargo, la práctica formal, día a día, es un cultivo que apoyado por la confianza y la intención, va gestando cambios mi manera de percibir la realidad, los pensamientos cambian, las emociones se encauzan… todo parece que se torna más luminoso y real.

Se abre una puerta por la que TODOS podemos pasar. No consiste en estar sentado en un cojín media hora luchando por dejar la mente en blanco.

Es DEJAR IR. SOLTAR.

Es parar y SENTIR la respiración.

Es OBSERVAR el momento tal cual es.

De la misma forma que entrenamos sentadillas en el gimnasio para fortalecer nuestras piernas y poder caminar con una postura correcta o subir unas escaleras sin ahogarnos; la meditación es el entrenamiento de la mente para afrontar las distintas situaciones que la vida nos plantea, aceptando el presente tal y como viene, identificando las emociones que se generan en nuestra mente ante las distintas situaciones y ofreciéndonos la oportunidad de salir airosos hasta de las más complicadas. Dejar de ser esclavos de nuestros pensamientos, de nuestras reacciones... y empezar a ser libres y dueños de nuestras respuestas.


Entre los BENEFICIOS que se han comprobado que ofrece la práctica de la meditación, podrían resumirse en:

-Disminución del pensamiento repetitivo e improductivo que da vueltas a una misma idea sin llegar a ninguna conclusión o solución. Lo que se conoce en psicología como “rumiación”.

-Reducción del estrés, la ansiedad.

-Aumenta la memoria y la capacidad de concentrarse en una tarea.

-Reducción de la reactividad emocional y el insomnio.

-Mejora el funcionamiento del sistema inmunológico.

-Disminución del malestar psicológico, gestionando más eficazmente los pensamientos, las emociones y el dolor para conseguir una mayor resistencia emocional.

-Cultiva profundos estados de relajación.

-Capacidad de vivir el presente con mayor plenitud y bienestar.


Seguiré compartiendo todo lo que me vaya llegando.

Es un tema apasionante sobre el que hablar. Entre todos podemos conseguir construir una sociedad más plena, generosa y sabia.

¡Vive tu cuerpo y tu mente, sé feliz!