PILATES & MINDFULNESS

Corporeizando la atención plena

25/01/2019 / Sin comentarios

“Mindfulness: el término de moda. De esa manera es como ya lo describen en muchas publicaciones ¿así es como está llegando Mindfulness a nuestras vidas? ¿Cómo una moda?

Lejos de ponerme a echar pestes en este artículo sobre el tratamiento que desde algunos medios y compañías se le está dando a la práctica de Mindfulness o Atención Plena, como si del elixir de la eterna juventud o la felicidad máxima se tratase, me gustaría invitarte, a ti que estás leyendo estas líneas, a dejar de leer por un momento (cuando termines este párrafo), a reajustar tu espalda para que pueda quedar erguida (estés sentado o de pie) y, si la situación te lo permite, a cerrar los ojos. Por unos instantes, simplemente, permite que tu atención se dirija a la postura que tiene tu cuerpo en este momento ¿Puedes sentir el contacto de las plantas de tus pies sobre la superficie sobre la que están apoyadas ahora? ¿Y el impacto de la respiración sobre la tripa? 

Nada más.

Gracias. 

Acabas de corporeizar tu atención. Ya está, así de simple.


TU CUERPO: TU INSTRUMENTO

Todos sabemos o hemos leído sobre las devastadoras consecuencias que puede producir el estrés (mal adaptado) sobre nuestra salud, física y mental. Vamos tan de prisa que a duras penas podemos escuchar las señales que nuestro cuerpo nos manda. Hemos escuchado eso de “la conciencia corporal” y lo importante que es para saber cuándo algo no marcha bien en el organismo: ya sea, por dolencias físicas (una lesión, una enfermedad cardiovascular…), o bien, por estados emocionales (ansiedad, depresión, alegría…). Nuestro cuerpo es el radar más potente que tenemos para poder sintonizar con nuestro bienestar emocional. 

En palabras de John Kabat-Zinn: “Quien quiera crecer y sanar debe asumir la responsabilidad de escucharse. Y, como el cuerpo de cada uno es diferente, cada uno deberá identificar sus propios límites”, algo que solo puede suceder cuando los explora con cuidado, con tiempo, con amabilidad…


LA VORÁGINE vs LA PAUSA

Vivimos en una era en la que nos llega tantísima información en un espacio tan corto de tiempo que nos cuesta anclar lo que, de forma natural, ya tenemos con nosotros: la capacidad de prestar atención. La posibilidad de PARAR un momento en la corriente frenética de la vida y coger aire, se hace cada vez más difícil. Tal vez, muchas personas se rían y piensen que eso de la “atención” a ellas no les tocó en el reparto de cualidades vitales, pero realmente TODOS tenemos la capacidad de entrenarla. Es verdad que algunas personas están más receptivas que otras, pero TODAS podemos.

Con esto, no pretendo convencerte de nada, ya que es imposible. Por mucho que te cuente la retahíla de beneficios y maravillas que conlleva el entrenamiento de la atención, no debes creerme una sola palabra, solo probando lo sabrás. Lo que sí puedo es contarte lo que he ido aprendiendo en mi experiencia y explicarte aquello que, sin duda, ha supuesto un cambio radical para mí a la hora de relacionarme con MI CUERPO y sus necesidades. 


MÉTODO PILATES: INTEGRACIÓN TOTAL

De ahí que este artículo se titule PILATES & MINDFULNESS ¿Por qué Pilates? ¿Qué tiene que ver? ¿No es el Yoga lo que se practica cuando se aprenden movimientos conscientes? 

Efectivamente, el Yoga es una de las disciplinas a través de la cual entran en comunicación el cuerpo y la mente. Llevo algunos meses observando cómo para algunas personas, ávidas por querer relajarse y aumentar su flexibilidad, salen peor de clase de lo que entraron, con tirones o contracturas. Tal vez las expectativas que traían sobre el Yoga no se ven cumplidas y tiran la toalla, alejándose despavoridas de cualquier práctica en la que vuelvan a mentarles eso de: “body&mind” “conecta tu cuerpo&mente”, etc.

Como instructora de Yoga creo que es una práctica maravillosa y cada persona encuentra el momento en el que empezar a practicar. Pero, ya sea porque no estamos acostumbrados a estos movimientos, ya sea porque nuestra alimentación y condiciones difieren bastante de la cultura yogi de la India, muchas personas no terminan de “conectar” con su cuerpo a través del Yoga, perdiendo la oportunidad de entrar en ese camino de exploración y sanación.

Lo que propongo es que sea desde el Método Pilates desde dónde empezar a abordar la atención en el cuerpo. Todo aquel que haya podido asistir a una clase de Pilates, ya sea en suelo o en máquinas, sabrá que si se quiere practicar Pilates solo puede hacerse correctamente, si estás plenamente atento. 

Conocer el Método Pilates es introducirte en el conocimiento del cuerpo en movimiento. Su creador, Joseph Pilates, tomó el Yoga, el TaiChi, las artes marciales (prácticas todas de cultura oriental, donde la introspección y la consciencia corporal son fundamentales) para desarrollar su método: LA CONTROLOGÍA.  Conocer la historia de Joseph Pilates es conocer la enorme capacidad de superación y fortaleza de la naturaleza humana.  Podríamos definirle como un auténtico investigador del movimiento. Nos dejó como legado una forma de entrenamiento orientada a desarrollar el control muscular y postural, así como a potenciar la flexibilidad, la elasticidad, la agilidad, la resistencia muscular y la potencia.

En el primer párrafo de su libro “Retorno a la vida a través de la contrología” Pilates escribió: “La condición física es el primer requisito para la felicidad. Aquí que cada uno adopte el término felicidad como guste, pero creo que todos entendemos que si nuestro estado físico es saludable y nuestro cuerpo responde correctamente a todas las actividades que desarrollamos a lo largo del día, estaremos comenzando a construir también un estado de bienestar mental. 

En esto estoy últimamente…

Seguiremos indagando ;-)