5 DIFERENCIAS ENTRE YOGA Y PILATES

Lo mismo en esencia, diferente en las formas

16/09/2019 / Sin comentarios

Es normal que todavía muchas personas confundan entre las disciplinas de yoga y pilates ya que comparten muchas similitudes, como por ejemplo:

-Yoga significa “unión” en sánscrito, y se refiere a la unión entre cuerpo, mente y espíritu; de la misma manera, que Joseph Pilates nombró a su método “Contrology” (Crontología): completa coordinación de mente, cuerpo y espíritu. Ambas se enfocan y entrenan todas las capacidades físicas (fuerza, coordinación, equilibrio...) y mentales (concentración, observación, paciencia...) del ser humano, pudiendo emprender (según el grado de compromiso e interés del practicante) un profundo camino de autoconocimiento. 

-Yoga y Pilates son prácticas de bajo impacto y se pueden realizar en cualquier lugar, lo único necesario para practicar es una colchoneta, en el caso de pilates debe ser un poco más gruesa para los ejercicios en que se rueda sobre la columna vertebral; la de yoga ha de ser preferiblemente antideslizante para lograr el enraizamiento requerido en la mayor parte de la secuencia de asanas (posturas)

Ahora veamos las diferencias:

1-. Origen: el yoga es una disciplina milenaria de la India y el pilates es un sistema de entrenamiento creado por Joseph Pilates a principios del siglo XX, quién se basó en el yoga y otras disciplinas, como las artes marciales o el fisioculturismo, para desarrollar su método.

2-. Respiración: en las dos es un principio fundamental, pero en yoga se practica la respiración abdominal y supone una guía para la mente a la hora de enfocar cada postura, teniendo un efecto más relajante; en pilates la respiración es torácica y toma protagonismo la activación del core o powerhouse. 

3-. Objetivos: aunque en ambas prácticas se logra una corrección postural, elongación muscular y bienestar físico y mental, en pilates la secuencia de ejercicios se orienta hacia una profunda conexión con el centro del cuerpo desde el que emerge el movimiento (powerhouse), favoreciendo un estado de atención integral; en yoga, la secuencia de posturas son el puente para acceder a estados superiores de consciencia y autoconocimiento. No es tan importante hacer la postura perfecta, sino el "sentir" esa postura en ese momento y observar qué es lo que pasa, cómo reacciona la mente ante los límites físicos que se puede encontrar por el camino, cómo responde el cuerpo ante un dolor o una molestia... 

4-. Dinámica de la práctica: en yoga las posturas se construyen desde los extremos (manos, brazos, pies y piernas) hacia el centro y en pilates, desde el centro (powerhouse: abdomen, glúteos y muslos) hacia los extremos.

5-. Enfoque: la práctica de yoga abarca el componente espiritual de la persona a través de las posturas físicas, es un modo de vida, una filosofía; en pilates, el componente mental es tomado como conciencia en el cuerpo, como nos lo recuerdan sus principios: respiración, control, centro, precisión, concentración y fluidez. Aunque desde mi punto de vista cada día que practico ambas disciplinas veo menos distancia entre ellas, ya que el propio J. Pilates basó su método en las enseñanzas del yoga... es decir, me atrevería a "etiquetar" la práctica de pilates como el "yoga occidental"... insisto, es mi punto de vista y de práctica.

Ahora que hemos visto las diferencias: ¿Con cuál nos quedamos? ¿Qué disciplina es mejor?

La buena noticia es que ¡son compatibles! Podemos practicar ambas y lograr un conocimiento más completo e íntegro de nuestro cuerpo. Prueba, practica y decide por ti mismo con qué te sientes más a gusto, con qué conectas mejor. Solo tú puedes saberlo. 

Vive tu Cuerpo.